El sentido del bienestar corporal | Materia sombrío | Ciencia

0 1



Cuando somos jóvenes y sanos, todo suele funcionar bien en nuestro organismo; nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo y vivimos con la aparente sensación de que esa comodidad está garantizada de por vida. Pero cuando llegan a los cincuenta las cosas cambian y mucha gente empieza a quejarse de lo incómodos que se han vuelto ciertos muebles de la casa, sobre todo sillones o colchones, por lo que están dispuestos a cambiarlos. En realidad, lo que comienza a cambiar a esa edad no debe ser el mobiliario, sino el sentido interoceptivo, el sentido del estado físico de nuestro cuerpo.

Para entender cómo funciona, debemos pensar en lo diferentes que nos sentimos cuando nos sentimos cómodos en una posición o incómodos en otra, descansados ​​después de una buena noche de sueño o cansados ​​después de hacer ejercicio intenso. Tampoco sentimos lo mismo si bebimos poco en la fiesta o la cena del día anterior que cuando estamos soportando una resaca por el exceso de alcohol en la sangre. Sin embargo, y dejando de lado las situaciones de dolor, la sensación corporal más desagradable la experimentamos cuando estamos enfermos y tenemos fiebre. Es entonces cuando nos damos cuenta de qué es el sentido interoceptivo y que el bienestar general que nos proporciona cuando somos jóvenes es una de las últimas cosas que queremos perder en la vida, incluso por encima de otros sentidos que se aprecian como la vista o la vista. .

Como todos los sentidos, el interoceptivo reside en el cerebro, en particular en la corteza insular, un territorio sumergido en un pliegue del lóbulo temporal. Sus neuronas son las que nos hacen sentir en todo momento cómo es nuestro cuerpo, el grado de bienestar o malestar que tenemos. Por tanto, es una región del cerebro muy importante para la calidad de vida. La información de las vísceras, es decir, del corazón, los pulmones, los riñones o el sistema digestivo, te llega a través de nervios especiales, como el vago, que recorren el interior del cuerpo, y esta es la información principal con la que cuenta el cerebro. crea el estado del cuerpo que sentimos en todo momento. Lo interoceptivo es, por tanto, un sentido visceral, un sentido que se origina en el interior del cuerpo y que, a lo largo de los años, también puede reflejar los cambios o el desgaste que se produzcan en él.

Buena parte de la vida de las personas mayores implica un esfuerzo permanente por intentar mantener o redescubrir esa sensación de bienestar físico que nos proporciona el sentido interoceptivo cuando somos jóvenes.

Otra de las funciones importantes del sentido visceral interoceptivo es determinar y fortalecer las emociones y los diferentes estados de ánimo y disposiciones de las personas. Las emociones no son más que un conjunto de reacciones viscerales y somáticas en general, y los sentimientos son más una ilusión que una realidad si no van acompañados de esas percepciones que nos da el sentido interoceptivo. Tanto es así que el cerebro utiliza sensaciones del interior del cuerpo como vara de medir para determinar la fuerza de los sentimientos y tomar decisiones basadas en esa fuerza. A esto se refiere precisamente el neuropsicólogo Antonio Damasio con su conocida teoría de los marcadores somáticos.

Pero la más especial de las funciones sensoriales interoceptivas no se conoció hasta que la neurociencia descubrió que las neuronas de la parte anterior de la corteza insular en el hemisferio derecho del cerebro también contienen una representación de la representación del estado fisiológico del cuerpo que existe en la espalda. su. Es decir, las neuronas del frente de la corteza insular funcionan como un espejo de su parte posterior, representando lo que ya está representado en ella. Una meta-representación, en fin, que es necesaria para tener autoconciencia corporal y sentir que uno siente, para dar la impresión de que los sentimientos corporales le pertenecen a uno mismo, los tengo yo, son míos.

Todo lo anterior hace que el sentido interoceptivo sea uno de los más importantes que tenemos y un determinante crítico del comportamiento humano, por lo que quizás no sea exagerado señalar que gran parte de la vida de las personas mayores implica, sin que a veces se den cuenta, un esfuerzo permanente. buscar mantenerse o recuperarse de todas las formas posibles (tratamiento médico y psicológico, ejercicio, dieta, meditación, conciencia …) esa sensación de bienestar físico que nos da el sentido interoceptivo cuando somos jóvenes.

Ignacio Morgado Bernal Es catedrático de psicobiología en el Instituto de Neurociencias y en la Facultad de Psicología de la Universitat Autònoma de Barcelona. Autor de «Los sentidos: cómo percibimos el mundo». Barcelona: Ariel, 2021.

Materia gris es un espacio que intenta explicar, de forma accesible, cómo el cerebro crea la mente y controla la conducta. Los sentidos, motivaciones y sentimientos, sueño, aprendizaje y memoria, lenguaje y conciencia, así como sus principales trastornos, serán analizados en la creencia de que saber cómo funcionan equivale a conocernos mejor a nosotros mismos y aumentar nuestro bienestar y relaciones. con otras personas.

puedes seguir SUJETO en Facebook, Gorjeo Y Instagram, o regístrese aquí para recibir nuestro boletín semanal.



También podría gustarte
Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More