En un pequeño estudio, la velocidad de reacción se recuperó, pero otros déficits de pérdida de sueño persistieron una semana a posteriori

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Después de 7 días de recuperación de un período de 10 días de mal sueño, los participantes en un pequeño estudio habían recuperado su velocidad de reacción a la falta de sueño, pero no se habían recuperado por completo con otras medidas de función. Jeremi Ochab, de la Universidad Jagellónica de Cracovia, Polonia, y sus colegas presentan estos hallazgos en la revista de acceso abierto. MÁS UNO el 1 de septiembre de 2021.

Se sabe que la deficiencia del sueño tiene un impacto negativo en el funcionamiento humano. Por ejemplo, se asocia con déficits de atención y memoria, así como con un mayor riesgo de accidentes de tráfico, problemas cardíacos y otros problemas médicos. Sin embargo, aunque algunas investigaciones se han ocupado de la recuperación después de la privación crónica del sueño, no ha quedado claro cuánto tiempo lleva recuperarse por completo de períodos prolongados de falta de sueño.

Para arrojar algo de luz sobre este tema, Ochab y sus colegas realizaron un pequeño estudio con varios adultos sanos que se sometieron a 10 días de restricción intencional del sueño, seguidos de 7 días de recuperación del sueño sin restricciones. Los participantes completaron el estudio en sus entornos diarios normales y usaron sensores de muñeca para monitorear los patrones diarios de sueño y actividad. También se sometieron a electroencefalografía (EEG) diaria para monitorear la actividad cerebral y respondieron preguntas diarias (tareas de Stroop) para medir los tiempos de reacción y la precisión.

Después de 7 días de recuperación, los participantes aún no habían regresado al desempeño de privación del sueño en la mayoría de las medidas de funcionamiento. Estos incluyeron diferentes mediciones de EEG de la actividad cerebral, patrones de descanso versus actividad capturados por sensores de pulso y precisión en las actividades de Stroop. Solo sus tiempos de reacción habían vuelto a los niveles iniciales.

Aunque los investigadores señalan que es difícil comparar estos resultados con otros estudios que han empleado diferentes métodos, los hallazgos contribuyen a nuevos conocimientos sobre la recuperación de la pérdida crónica de sueño. La investigación futura podría extenderse a un mayor número de participantes, estudiar períodos de recuperación más largos y desentrañar el orden en que las diferentes funciones vuelven a la normalidad.

Los autores añaden: «La investigación del proceso de recuperación después de un largo período de restricción del sueño revela diferencias en las respuestas conductuales, motoras y neurofisiológicas tanto a la pérdida del sueño como a la recuperación».

Fuente de la historia:

Materiales proporcionados por PLOS. Nota: El contenido se puede cambiar por estilo y longitud.

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