Los caracoles cónicos usan señuelos sexuales para sacar a sus presas de su refugio

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Los caracoles cónicos no son glamorosos. No tienen una cintura esbelta ni una apariencia deslumbrante. Sin embargo, algunos de estos gasterópodos cazadores de gusanos son las mujeres fatales o asesinas del mundo submarino, según un nuevo estudio realizado por un equipo internacional de investigadores, incluidos científicos de la Universidad de Utah Health.

Los investigadores dicen que los caracoles utilizan una serie de pequeñas moléculas previamente no detectadas que imitan los efectos de las feromonas de los gusanos para llevar a los gusanos marinos a un frenesí sexual, lo que facilita sacarlos de sus escondites para que los caracoles puedan devorarlos.

“Esencialmente, estos caracoles cónicos han encontrado una manera de convertir el deseo sexual natural de sus presas en un arma letal”, dice Eric W. Schmidt, Ph.D., autor principal del estudio y profesor de química médica en la U of U Health. . “Lo emocionante de este descubrimiento es que lo están haciendo utilizando un interesante conjunto de pequeñas moléculas que algún día podrían inspirar el desarrollo de nuevos tipos de fármacos para aliviar el dolor y otras afecciones”.

El estudio aparece en Avances en la ciencia.

Los caracoles cónicos usan un diente parecido a un arpón al final de su probóscide para inyectar veneno en la presa, paralizándola instantáneamente. Luego, envuelven lentamente al animal inmovilizado en la boca. Durante décadas, los científicos han estado fascinados con este proceso. En particular, están intrigados por la composición química de los diversos venenos que usan los caracoles para inhabilitar a sus presas y están explorando formas de reconfigurar estas sustancias en drogas humanas útiles.

La mayoría de los científicos han centrado su investigación en caracoles cónicos que cazan peces. Los venenos de estos gasterópodos se componen principalmente de pequeños segmentos de proteínas llamados péptidos. Estos péptidos se pueden utilizar para desarrollar fármacos, sin embargo, debido a su composición estructural, solo se pueden utilizar como fármacos inyectables y no se pueden tomar por vía oral.

En esta nueva investigación, Schmidt y sus colegas centraron su atención en C. imperialis, una especie de caracol cónico que caza principalmente Platynereis dumerili, más comúnmente conocido como gusano de fuego. El equipo de investigación descubrió que C. imperialis, o cono imperial, produce pequeñas sustancias químicas que imitan poderosamente las feromonas que activan la actividad sexual en los gusanos de fuego. El descubrimiento de pequeñas moléculas en el cono imperial podría ampliar la utilidad del caracol en la investigación médica, ya que aproximadamente el 80% de los fármacos se derivan de moléculas pequeñas.

En experimentos de laboratorio, uno de estos productos químicos, llamado conazolio A, desencadenó el comportamiento de apareamiento en las hembras de gusanos, haciéndolas nadar en círculos estrechos persiguiendo sus colas antes de liberar los huevos. La genuanina, una sustancia química similar al ácido úrico, tuvo un efecto similar en los gusanos de fuego machos, lo que los llevó a excretar su esperma.

Los investigadores no están completamente seguros de cómo funciona este enfoque en la naturaleza, pero sospechan que podría ser un proceso de dos pasos: primero, el cono imperial expone al gusano de fuego a sus feromonas sexuales falsas, lo que facilita convencer al gusano de que deje de hacerlo. escondite (generalmente un arrecife de coral). Luego, como otros caracoles cónicos, arpone al gusano con un veneno a base de péptidos para desactivarlo.

Pero hay un problema: los gusanos maduros son sexualmente activos solo por un corto tiempo que coincide con la luna llena.

“Si se exponen los gusanos cuando son inmaduros o no son sexualmente activos, las feromonas simuladas no tienen ningún efecto”, dice Joshua Torres, Ph.D., autor principal del estudio y ex estudiante graduado de U of U Health. “Los caracoles tienen que utilizar otras técnicas de caza en estos incidentes”.

De hecho, en sus experimentos de laboratorio, los investigadores necesitaban usar luz de luna artificial para inducir respuestas sexuales entre los gusanos a las feromonas del caracol cono. Como resultado, los investigadores advierten que la forma en que los caracoles cónicos cazan en la naturaleza y cómo estos compuestos se adaptan a dicha investigación sigue siendo en gran parte desconocida.

Continuando, Schmidt y Torres están intrigados por la posibilidad de usar las pequeñas moléculas producidas por el caracol de cono imperial para sacar a los gusanos de su escondite como punto de partida para desarrollar nuevas drogas.

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