Nuevo objetivo farmacológico potencial para la pulmonía

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Investigadores del Karolinska Institutet en Suecia informan que un mediador inflamatorio recientemente descubierto, la interleucina-26, parece desempeñar un papel importante en la neumonía y contribuir a la muerte de bacterias. El estudio se publica en la revista científica Fronteras en inmunología – inmunología microbiana.

La infección pulmonar bacteriana afecta tanto a niños como a adultos en todo el mundo, y la neumonía sigue siendo una causa común de muerte prematura en muchas partes del mundo, y millones de personas mueren cada año. Para facilitar el desarrollo de terapias más efectivas, los investigadores del Karolinska Institutet están tratando de caracterizar los mecanismos inmunológicos involucrados en la neumonía.

El nuevo estudio muestra que un mediador inflamatorio llamado interleucina-26 (IL-26) está críticamente involucrado en la neumonía bacteriana en humanos. Durante la última década, IL-26 se ha convertido en un actor importante en la llamada respuesta inmune innata, nuestra primera línea de defensa contra los patógenos. Es abundante en las vías respiratorias de los seres humanos sanos y la exposición bacteriana estimula una mayor liberación de IL-26 por las células pulmonares y los glóbulos blancos.

Al estudiar muestras de tejido de las vías respiratorias y pulmones humanos de pacientes con neumonía bacteriana, los investigadores pudieron demostrar que la IL-26 ejerce efectos moduladores complejos sobre el sistema inmunológico y que la proteína mata directamente las bacterias que se sabe que causan neumonía.

«Los antibióticos no son suficientes para tratar la neumonía y la resistencia a los antibióticos es un problema creciente, lo que destaca la necesidad de tratamientos biológicos de esta enfermedad mortal mundial. Nuestros resultados posicionan a la IL-26 como un nuevo objetivo potencial para el tratamiento biológico y subrayan que su papel en la neumonía merece para ser evaluados más a fondo «, dice el autor principal Karlhans Che, investigador del Instituto de Medicina Ambiental, Karolinska Institutet.

La investigación fue financiada por la Fundación Sueca Heart-Lung, el Consejo Sueco de Investigación, la Región de Estocolmo (financiación ALF) y la Sociedad Sueca de Investigación Médica.

Fuente de la historia:

Materiales proporcionados por Instituto Karolinska. Nota: el contenido se puede cambiar por estilo y longitud.

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